Tengo que postear esto que escribieron unos amigos mios de Fundación Kuishtak, para el ser humano!
Disfrútenlo.
Una gran expectativa se generó por el 20 de Mayo, fecha señalada por algunos como la “hora marcada” para una gran catástrofe; más allá de los mensajes que hablaban de una alineación planetaria, de un eclipse solar, de un día vibrando con la Ascensión Crística, lo que corría por las redes era el hecho de que sucedería un temblor de magnitudes nunca antes vistas por quiénes ahora habitamos el planeta.
Las dudas, burlas y miedos una vez más rebasaron los estados de calma y la apertura al entendimiento, a la visión más allá de las apariencias necesaria en estos tiempos de transformación para comprender verdaderamente lo que está ocurriendo a niveles individuales y colectivos.
Entre el miedo y la expectativa las miradas se posan en la espera de ver si un volcán estalla, de si habrá que correr o admirarse, y así mismo pasa cuando se avisa sobre el Gran Temblor, los Tsunamis o cualquier exclamación de la Tierra llevando a cabo sus propios cambios, reencontrando su equilibrio; estamos tan acostumbrados a los “shows” que perdemos de vista la Verdad detrás de todo.
A simple vista las cosas suceden para quien sabe ver, las señales se encuentran tan presentes que resulta para algunos desesperante que sean muchas las mentes que continúan esclavizadas a la expectativa como si se tratara de la telenovela del momento o el chisme de moda… y cuando no sucede, el interés se pierde y la crítica a quiénes sonaron la “alerta” aparecen de inmediato.
Una gran mayoría sabe que Jesús hablaba en parábolas tan solo para que entendiera quien tuviera la disposición de trabajar en sí mismo pues de esta forma las palabras resultarían claras en su sentido mientras que para otros solo serían anécdotas bonitas sin más sentido que lo que se escuchaba. Así mismo sucede ahora, creemos que los mensajes de la Luz suelen ser literales, que la vida o el Universo nos enseñan con nuestro mismo lenguaje sin detenernos siquiera a intentar descubrir que somos nosotros los que podemos encontrar en nuestra profundidad de Alma-Corazón el lenguaje elevado de la existencia… nuevamente “hágase tu voluntad pero que porfis porfis sea la mía”.
Observa el mundo… por todos los rincones del planeta la gente se está uniendo, rompiendo viejos sistemas de control y gobiernos tiranos; pareciera prevalecer una época de escasez y pobreza en muchos países, de falta de oportunidades, de educación mediocre, de economías tambaleantes, de religiones y creencias divididas pero lo cierto es que el mundo está entrando en una unión que no se había visto antes.
Nos encontramos cansados y fastidiados de que haya tanta desigualdad en el planeta, de que aquellos aspectos a los que todos deberíamos tener derecho se vean condicionados por unos cuantos y esto… está ya en vías de extinción.
Muchos ríen cuando escuchan las palabras: “Todos Somos Uno”, lo asumen como locuras espirituales y nada más, como si la frase solo hiciera referencia a pertenecer al mismo mundo o al mismo Dios, cuando ha estado siendo demostrado que cuando las personas dejan a un lado sus diferencias y unen las voces, las manos y las acciones el cambio es posible y las montañas se mueven.
México no es la excepción y el régimen que saboreaba la victoria de continuar controlando bajo máscaras de falsedad ahora se da cuenta que las cosas no son tan sencillas como antes, hoy la gente está despierta y poco a poco deja de estar tan distraída, hoy comenzamos a escuchar lo que existe dentro de nosotros, esa Verdad que todos anhelamos y que nos dice que la vida es algo muy diferente a lo que apenas conocemos, ese anhelo que existe por vivir en Paz y Armonía, por acceder a un mayor Conocimiento, por la Claridad que debe prevalecer no solo en los medios, sino en cada ser humano.
En estos tiempos el Gran Temblor ha llegado y continúa, no sabemos si la Tierra hará algo más fuerte de lo que ha venido haciendo, pero sí podemos asegurar que la Consciencia está volviendo a cada persona en todo el planeta y eso provoca temblores en las creencias y los egos, en las costumbres y maneras cómodas, en las necedades y mediocridades; una gran sacudida se está viviendo a niveles personales pero también globales y todos avanzamos hacia la común-unidad.
¿Y tú, te unes o sigues separado?






